Confluencia

Pedro Antonio Valdez

Amor, fuego, agua

Se cuenta que una vez el fuego se enamoró del agua, y que el agua parecía corresponderle. Todos sabemos cómo transcurrió la historia: nunca se tocaron. Porque a veces la distancia es el mejor abrazo del amor.


La vaca que voló

 Porque la sobrecogió un sentimiento repentino, la vaca se inclinó sobre sus pezuñas traseras y se fue elevando. Se detuvo un momento a comer de las copas de los árboles y continuó flotando entre las frescas ondas del viento.

Tras acomodarse sobre las mullidas nubes, se lamió las alas. De pronto se detuvo y pensó turbada: “Un momento... ¡las vacas no tenemos alas!”. Y se vino abajo.


Visitas al circo

Aunque guardaba cierta semejanza con mi marido, el hombre que el mago hizo reaparecer de la caja era otro. De todos modos esa noche me lo llevé a casa. Pero al poco tiempo me di cuenta de que era tan inútil como el anterior. Por eso he comprado un par de boletas para la función de esta noche. Quizás esta vez retorne de la caja uno que definitivamente valga la pena.